CICLO DE CRECIMIENTO EN UN CULTIVO DE INTERIOR

Las primeras semanas de un cultivo de marihuana indoor marcan la tendencia que seguirá el resto del ciclo.

Preparación del entorno para el inicio de un cultivo indoor.

Una vez se tienen las semillas de marihuana germinadas y las macetas llenas del tipo de sustrato que se haya elegido, se inicia el ciclo de crecimiento de plantas de marihuana.

Dependiendo del método para germinar usado, hay que introducir de un modo u otro la semilla germinada en la maceta. En el caso de utilizar la germinación de semillas de marihuana en servilleta o en vaso de agua, se coge la semilla con cuidado y con la raíz hacia abajo, se introduce a 1 cm de profundidad. Por el contrario, si se ha utilizado la germinación de semillas de marihuana en jiffy, únicamente hay que introducir el jiffy en la maceta dejando que asome 1 cm por encima de la tierra.

Termohigrómetro digital con sonda

En un cultivo tradicional de marihuana indoor, la fase de crecimiento se alarga entre 15 y 20 días (dependiendo del tamaño de la maceta y de lo grande que se quieran las plantas).

El ciclo lumínico o las horas de luz en la fase de crecimiento son 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad. La humedad tiene que oscilar entre un 60% y un 70% y la temperatura no tiene que bajar de 18º ni superar los 28ºC.
Para medir la temperatura y la humedad del cultivo, se utiliza un termohigrómetro que registrará los datos de máximas y mínimas en todo momento. Además, existen unos aparatos electrónicos diseñados no sólo para medir los parámetros de humedad y temperatura, sino también para controlarlos. Estos controladores de clima se pueden programar para que, controlando el equipo de ventilación y humidificación, mantengan los parámetros dentro de los límites.

Las 6 horas de oscuridad que tienen de descanso las plantas de marihuana deberían coincidir con las horas de más calor del día. De esta forma se puede controlar la temperatura y la humedad del cultivo más fácilmente.

En el momento en que estén todas las semillas germinadas plantadas en las macetas, habrá que poner en hora los temporizadores. Se enchufarán los equipos de luz, colocando las macetas bajo los focos y ajustando el reflector a la altura correcta. Si se utilizan focos de sodio, la intensidad lumínica es muy alta y producen mucho calor, por lo tanto se debe colocar el reflector aproximadamente a 60 cm de las plantas. En el caso del LEC, tanto la temperatura como la intensidad es mejor, por ello con 30 cm de distancia es suficiente. Por último, se coloca el termohigrómetro dentro del habitáculo para que empiece a medir.

Cómo regar las plantas de marihuana en la fase de crecimiento.

Si ya está preparado el entorno con todas las macetas y el equipo de cultivo listo y colocado, podemos dar por iniciada la fase de crecimiento. Ahora es el momento de empezar con los riegos.

El primer riego es el más importante. Justo al introducir las semillas germinadas dentro de sus respectivas macetas, se riega aproximadamente con medio vaso de agua por maceta. La forma correcta es regar en círculos alrededor de la semilla, sin llegar a tocarla. El agua del primer riego no tiene que ir abonada con fertilizante, la EC no debe superar los 450 microsiemens y el PH tiene que oscilar entre 5,8 y 6.

¿Cómo medir la EC y el pH del agua de riego? Para medir el PH y para medir la EC del agua, existen unos medidores que se deben usar cada vez que nos dispongamos a regar. De esta forma se sabe si los valores están dentro de lo correcto.

En el segundo riego ya se puede mezclar el agua con un poco del producto enraizante que se haya elegido. Este enraizante se usará hasta finalizar la fase de crecimiento. El agua del segundo riego no debe pasar de 500/550 microsiemens y el PH tiene que estar entre 5,8 y 6.

En los siguientes riegos se podrá ir introduciendo el fertilizante líquido de crecimiento, y poco a poco retirar el enraizante. A medida que avance el tiempo se irá incrementando el nivel de EC y PH, y la cantidad de agua con la que regar cada maceta.

Medidor de PH

La metodología de riego es el 45% del éxito de cultivo de marihuana de interior, por eso vamos a dejar unos consejos para regar plantas de marihuana:

- Nunca llegar al límite de fertilizante que marque el producto. Los fertilizantes para plantas de marihuana contienen una especificación para la dosificación del mismo. Aconsejamos no llegar nunca a los ml/L máximos que recomiende el producto, ya que suele ser demasiado fuerte para las plantas de marihuana.

- Dejar que la tierra se seque bien entre un riego y otro.

- Regular el PH entre 5.8 y 6.5 para asegurarnos que las plantas de marihuana asimilen el mayor número de nutrientes.

- Empezar con una EC de 300/400 microsiemens y aumentarla poco a poco en los siguientes riegos. En la fase de crecimiento alcanzar como máximo una EC de 800/900 microsiemens.

- El primer riego se hace aproximadamente con medio vaso de agua por planta, y se va incrementando la cantidad del agua a medida que avancen los riegos. Regar siempre en círculos alrededor del tallo sin llegar a tocarlo (dos dedos de separación).

- Una vez la planta tenga aproximadamente un palmo de altura debemos regar hasta que la maceta drene el agua por debajo.

En este artículo hemos intentado explicar la importancia de los primeros pasos en los cultivos de marihuana indoor. Como siempre, si os surge alguna duda que no haya quedado resuelta, podéis dejarla en los comentarios.

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